Foto: El Comercio
Si AB InBev logra el visto bueno de los reguladores de los diversos países involucrados para formar junto a SABMiller la tercera mayor cervecera del mundo, se agudizaría la concentración de este negocio en el mercado local, donde la firma anglo-sudafricana tiene hasta ahora una participación superior al 90%.

Así lo considera el economista Jorge Chávez, quien sostiene que ya hay un nivel de concentración muy alto en el rubro cervecero en el Perú, sobre el cual debería tener injerencia el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y la Propiedad Intelectual (Indecopi) por el impacto que puede generarse en los precios que pagan los consumidores, anotó a PODER.

SABMiller, que comercializa en el país marcas populares como Pilsen, Cristal y Cusqueña, es la líder del rubro. En tanto, AB InBev, con su marca estrella Brahma, ha hecho esfuerzos en los últimos años por aumentar su tajada con la importación de marcas populares en el extranjero como Corona, Budweiser y Lowenbrau. Pese a ello, actualmente solo tiene alrededor del 6%.

MAYOR CONCENTRACIÓN
Esta mañana, SABMiller informó que había aceptado la oferta de compra de AB InBev por más de US$100.000 millones. De concretarse el acuerdo, nacería una compañía que fabricará una de cada tres cervezas que se consuman en el planeta.

Y en el Perú, surgiría una firma que dominaría más del 96% del negocio cervecero. “No va a haber un mayor cambio, sin embargo, creo que debe evitarse un abuso de posición de dominio. Tampoco puede ser la ley de la selva, donde el más grande se come al más chico, el Estado debe proteger al consumidor”, anotó el también expresidente del Banco Central de Reserva (BCR).

¿Cuáles son los riesgos? Chávez lo ilustra así: los reguladores de los países que van a realizar un control previo de esta transacción van a evaluar los costos y beneficios para sus economías. Si los beneficios son mayores, la aprobarán. 

Además del escrutinio antimonopolio, se consideran impactos como una contribución en la mejora de la productividad del sector, factor que sería relevante en el Perú donde el negocio cervecero es poco competitivo.

“¿Porqué en el Perú el Indecopi (u otra entidad) no hace lo mismo? Simple, en nuestro país, solo pasan por un control previo las adquisiciones en el sector de electricidad. Situación que es un error pues el Estado debería de asegurarse -sin caer en arbitrariedades- que en cada transacción se vaya a promover la competencia.

Una muestra del efecto negativo de la concentración de este rubro en el país es la experiencia de la compañía de capitales peruanos Aje, que intentó sin éxito convertirse en un jugador del mercado. 

El año pasado, los problemas financieros que sufrió por el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a este producto, la obligar a finalmente dejar de comercializar cervezas.

De acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Lima, el consumo per cápita de los peruanos es de 67 litros al año. De hecho, esta es la bebida alcohólica que más consumimos (95%).

La alta concentración de este negocio no es exclusiva del país.  Según Euromonitor, cinco empresas concentran más de la mitad de la producción mundial: AB Inbev (20,8%), SAB Miller (9,7%), Heineken (9,1%), Carlsberg (6,1%) y China Resources Enterprise (6%)