Foto: Andina

Tras cinco días de maratónicas e intensas negociaciones, los ministros de Comercio de 12 países de la cuenca del Pacífico anunciaron el cierre "exitoso" del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), el cual regirá el 40% del comercio mundial y cambiará el panorama para el intercambio en industrias como la automotriz, de lácteos y medicamentos.


Atlanta fue el escenario de este histórico anuncio, cuyas tratativas estuvieron cerca de estancarse el fin de semana. El tema más díficil para lograr consenso fue el tratamiento de drogas biológicas, y medicinas de próxima generación que son elaboradas con células vivas y usadas para tratar el cáncer y otras enfermedades.


Estados Unidos buscaba un periodo de ocho a 12 años para proteger a las medicinas de la competencia de los genéricos. Los socios comerciales Perú, Chile, Malasia, Nueva Zelanda, Australia y Brunei están pidiendo cinco años, según informaron fuentes cercanas a las conversaciones citadas por la agencia Reuters.


Finalmente, "los negociadores acordaron un compromiso de un período mínimo por debajo de lo que quería Estados Unidos originalmente y que a través de un proceso de doble vía concederían efectivamente un período mínimo de cinco años hasta un máximo de ocho años, para alcanzar un resultado comparable en ambas vías, libre de la amenaza de versiones genéricas", detalló Reuters.

Los periodos de monopolio para las medicinas son un tema sensible para países como el Perú que enfrenta costos de salud cada vez más altos. Por su parte, las empresas farmacéuticas argumentan que una mayor seguridad en la protección de su propiedad intelectual incentivaría la inversión.


La delegación peruana en Atlanta estuvo liderada por la propia ministra de Comercio Exterior y Turismo, Magaly Silva. Si bien, por parte del Gobierno y del sector privado hay entusiasmo sobre este gran acuerdo -que liberalizaría el 40% del comercio mundial-, hay expertos que advierten que este tratado sería perjudicial para la economía nacional.


Recientemente, el Premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, y su colega Adam S. Hersh publicaron una carta abierta al presidente Ollanta Humala, en la cual señalan que "los negociadores peruanos están capitulando ante las demandas de las empresas de los países avanzados".


“El TPP reduciría la capacidad de los países miembros –entre ellos el Perú– de aprobar normas legales regulatorias para proteger la salud pública, la seguridad y el ambiente, porque crearía mecanismos de solución de controversias entre inversionistas y Estados, que permitirían a los extranjeros demandar al gobierno cuando consideren que alguna regulación afectará sus ganancias”, advirtieron los economistas.