Ministra de Minería de Chile, Aurora Williams. Foto: Perumin

(PERUMIN, Arequipa) Chile no ha sido ajeno a la caída de los precios de los metales. A este desafío, se suman sus elevados costos energéticos y el bajo suministro de agua para la industria minera. ¿Cómo ha enfrentado este ciclo desfavorable? “Ante un escenario mundial dinámico, la reducción de costos se ha vuelto una demanda central”, afirma Aurora Williams, ministra de Minería de Chile, quien agrega que la experiencia demuestra que la mejor manera de bajar los costos, a mediano y largo plazo, es a través de la innovación de los procesos productivos.

 

Chile, consciente del carácter cíclico de la industria minera, ha tomado en cuenta en ese último punto. “Hemos trabajado con convicción desde el principio. Y es así que partimos por la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento, propuesta y coordinada con el Ministerio de Economía junto a otras carteras en busca de diversificar nuestra producción, desarrollando nuevas industrias y generando nuevos polos de innovación”, afirma Williams.

 

El impulso desde el Estado para la promoción de innovación es asumido en buena parte por la Corporación de Fomento de la Producción, que cuenta con un programa de minería que puede financiar hasta el 70% del total de los proyectos empresariales, en función del tamaño de la compañía.

 

El gobierno chileno también ha promovido el desarrollo de clusters mineros. Y para darle aún mayor impulso, ha desarrollado el programa Proveedores de Clase Mundial, con la que esperan tener 250 proveedores locales que exporten US$ 10.000 millones al año.

 

A pesar de los vientos en contra, Chile no ha descuidado otros desafíos de la industria minera. En cuanto a legitimidad social, las unidades mineras enfocan sus relaciones comunitarias no solo en las poblaciones aledañas a las operaciones, sino que abarcan toda la cadena logística, en ocasiones atravesando varias comunas hasta llegar a los puertos. La industria ha incrementado su uso de agua desalinizada en 80% durante los últimos años y, en cuanto a diálogo con las comunidades, dentro de poco se creará el Ministerio de Asuntos Indígenas.