Foto: Perumin

(PERUMIN, Arequipa) Cuando se celebró en setiembre del 2013 el evento Perumin – 31 Convención Minera, los precios internacionales de los metales aún eran altos. No tanto como los registrados el 2012, pero las condiciones eran mejores que las que hoy vivimos. A esta caída actual en el precio de los minerales se ha sumado el desplome de los presupuestos globales destinados a exploración y bajas en los montos de inversión total para países como Chile, México, Estados Unidos, Canadá y, por supuesto, Perú. Todo esto ha configurado un entorno bastante sombrío para la industria.

 

Por ello no causa sorpresa que este contexto desfavorable haya afectado la concurrencia a la edición número 32 de Perumin, el evento más grande del sector, inaugurado hoy. Hace poco se supo que faltando 10 días para el inicio del evento, solo se habían inscrito 4.000 personas, cifra lejana a los 12.000 congregados el 2013. Y todo indica que no se habría superado dicha marca, pues durante su discurso para la ceremonia de inauguración de la nueva edición de la Convención Minera, Roque Benavides, presidente del comité organizador, dijo: “la minería viene pasando por un momento difícil, distinto al de hace dos años. Y esto se ha visto reflejado en la cantidad de inscritos”.

 

A pesar de las condiciones adversas, el sector minero no ha perdido la esperanza.  En opinión de Benavides, la minería peruana sigue siendo líder en atracción de inversión y puede contribuir a que el país revierta la caída del crecimiento económico que se ha registrado en los últimos años.

 

“Para muchos, la minería depende solo de los precios. Y no es así. También podemos ser competitivos en los costos”, afirmó Benavides. En ese sentido, destacó la oportunidad que implica integrarse con los proveedores de bienes y servicios para el sector minero, de modo que puedan reducir costos y a la vez contribuir a la competitividad.

 

Finalmente, Benavides lamentó el anuncio de protestas en contra del proyecto Tía María que se realizarían durante los días en los que se realiza la Convención Minera. El también presidente de la Compañía de Minas Buenaventura hizo un llamado a la calma, para después defender su sector. “Nuestros adversarios, los antimineros, dicen que esta es una economía primario exportadora. No lo es. Tenemos una industria con alta tecnología. No por nada el Perú va a tener la planta concentradora más grande del mundo, en Cerro Verde. Con una inversión de 4.600 millones de dólares. Eso genera mucha actividad económica”, aseveró.