Imagen: Departamento de Estado

Crisis económica, crisis medioambiental, crisis políticas, crisis humanas. Una tras otra, el mundo contemporáneo acumula graves problemas en diversos sectores y es justamente la sectorización de la gestión del mundo, la que impide detectar las raíces que los unen.


El Departamento de Estado de Estados Unidos se empeñó en identificar ese aspecto global. La conclusión: la crisis institucional. Organismos como la ONU y el FMI no están configuradas para los problemas actuales.


Las conclusiones se publicaron en un informe titulado Quadrennial Diplomacy and Development Review. Si bien tras la Segunda Guerra Mundial se crearon instituciones internacionales para impedir otra catástrofe similar, señala el documento, ahora estas ya no bastan para la complejidad de la crsis hoy. El surgimiento de ISIS, la guerra civil en Siria o la falta de autoridad antes los acuerdos sobre el cambio climático, serían prueba de ello.


El trabajo identifica cuatro áreas esenciales en las que se considera que el Departamento de Estado tiene que enfocarse: la prevención de conflictos violentos y el extremismo, la difusión de la democracia, la promoción del crecimiento económico global y el cambio climático.


Cuanto más se degradan las instituciones, sintetiza la web Vox, el mundo está en mayor peligro. El informe, sin embargo, recalca el mismo medio, representa sobre todo la visión norteamericana de la cuestión.