Foto: FIFA

La madrugada del miércoles catorce miembros y exmiembros de la FIFA y ejecutivos de la comercialización del fútbol, han sido detenidos por casos de chantaje, lavado de dinero, soborno y fraude en relación a la seleccion de Rusia y Qatar como sedes de los siguiente mundiales.


La elección de Qatar, sobre Australia, Japón/Corea y Estados Unidos, se dio a pesar de que era considerado el país que más riesgos suscitaba debido a que era necesario construir casi toda la infraestructura. Además el país se encuentra entre los peores lugares para trabajar según la Confederación Sindical Internacional.


Las investigaciones incluyen "datos y documentos electrónicos" incautados en la sede de la FIFA en Zúrich, dijo la oficina del fiscal suizo. La policía suiza dijo que se interrogará al menos 10 miembros del comité ejecutivo de la FIFA que tomaron parte en las votaciones de la Copa Mundial en diciembre de 2010  en las que se selecciónó a Rusia y Qatar.


"La acusación alega que la corrupción es rampante, sistémica y arraigada tanto en el extranjero y aquí en los Estados Unidos ", dijo el Procurador General Loretta Lynch. "Se extiende por lo menos a dos generaciones de dirigentes del fútbol que han abusado de sus cargos de confianza para adquirir millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales."


El anuncio del Departamento de Justicia llegó a las 5 am, hora del este, y la redada para extraditar de inmediato a todos los funcionarios, llevada a cabo por Suiza a petición de Estados Unidos, se realizó en el elegante hotel de Zurich donde la FIFA tiene su sede. El hombre que presuntamente ayudó al FBI a construir el caso es un ex ejecutivo de la FIFA de alto rango de la ciudad de Nueva York y ex miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, Chuck Blazer.


Ya Suiza había anunciado la apertura de “un proceso penal” a personas no identificadas respecto a la adjudicación de las ediciones mundialista de 2018 en Rusia y 2022 en Qatar. Este último, el mayor exportador de gas natural licuado del mundo, está invirtiendo 200 millones de dólares solo en infraestructura para la competición y, a través de Ghanem Nuseibeh, fundador de Cornerstone Global Associates, aseguró que “luchará hasta el final”. La FIFA también aseguró que las sedes no serán reconsideradas.  


Cuatro de los acusados se han declarado culpables y colaborarán con las investigaciones: Charles Blazer, ex secretario general de la CONCACAF y ex representante de Estados Unidos en el comité ejecutivo de la FIFA; José Hawilla, dueño y fundador del Grupo de Tráfico, un conglomerado de marketing deportivo con sede en Brasil; y dos de las compañías de Hawilla, Traffic Sports International y Traffic Sports EE.UU., con sede en Florida.


Como señala The Washington Post, las sospechas y acusaciones de malos manejos en la FIFA ya no sorprendían a nadie, pero la captura de esta madrugada sí “tomó al mundo por sorpresa”. Lo que sorprende aún más es que nuevamente el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, quien está en el cargo por cinco mandatos y esta semana es posible que sea elegido para un sexto periodo, esté fuera de los acusados. El ex jugador portugués Luis Figo, quien postulaba a la presidencia, desertó de esto acusando a Blatter de ser un dictador.


En una conferencia de prensa en Zúrich, el portavoz de la FIFA, Walter de Gregorio insistió en que la FIFA no sólo está cooperando, sino que también había iniciado una investigación el año pasado. "Esto para la FIFA es bueno. No es bueno en términos de imagen o en términos de reputación, pero sí para limpiar todo lo que ha pasado en los últimos años", dijo.