El narcotráfico ha dejado de ser la actividad ilícita que más dinero genera en nuestro país. Aquello, sin embargo, no responde a una disminución de la comercialización de drogas desde el Perú, sino al despegue de otro delictivo negocio, de rápida y millonaria consolidación en los últimos años. Hablamos de la minería ilegal. Se trata de una actividad que si bien ha sido reportada anteriormente en los informes anuales de la UIF, no había alcanzado las significativas cifras de ahora.

El 2014 fue el año de quiebre, que marcó una nueva pauta en el ranking históricamente encabezado por el narcotráfico. Así, mientras que ese año, a través de 10 Informes de Inteligencia Financiera la UIF identificó US$78 millones inyectados a la economía provenientes del tráfico ilícito de drogas, fueron US$2,765 millones los que reportó teniendo como delito precedente a la minería ilegal, cifras identificadas en un total de 23 informes.

Seguimiento de UIF

La Unidad de inteligencia Financiera tiene en el mapa a la minería ilegal como fuente de “dinero negro” desde el 2012. Desde entonces, a través de la categoría “Uso de recursos ilícitos no justificados destinados u obtenidos de la inversión en el sector minero”, ha detectado –a marzo de 2015- un total de US$4,299 millones relacionados a esta actividad. Se trata de cifras sorprendentes que, con apenas tres años de rastreo, ya amenaza con superar también en términos globales al narcotráfico. Este último, reportado por la UIF desde el 2007, suma a la fecha US$5,125 millones.

Las cifras a las que llega la UIF son producto de su red nacional de informantes que, a través de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS), alertan sobre movimientos comerciales inusuales. Esta red no solo está integrada por todas las instituciones privadas que forman parte del sector financiero, sino también por comercializadoras del sector inmobiliario y automotriz, notarías, casas de cambio y hasta joyerías.

La mayoría de ROS que le fueron notificados a la UIF involucrando dinero asociado a la minería ilegal provienen de tres regiones: Madre de Dios, Cusco y Lima. Las dos primeras generadoras de los recursos, y la última, probablemente, el mercado donde se lava el dinero. Se trata de información que, luego de ser analizadas, y solo en los casos en que se identifica a presuntos responsables, la UIF comparte con el Ministerio Público para las correspondientes investigaciones.

Cambios en el sector

Hace apenas dos meses, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) decidió remover de su cargo al Alto Comisionado en asuntos de formalización de la minería, interdicción de la minería ilegal y remediación ambiental, el coronel del Ejército Enrique Álvarez Mendoza. Según fuentes del sector, la salida de Álvarez respondería a los poco visibles resultados de su trabajo, que no habría seguido la línea de gestión de su antecesor, el ex ministro de Interior, Daniel Urresti.

En su lugar la PCM designó a Juan Antonio Fernández Jerí, quien antes se desempeñó como Fiscal Coordinador de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental. Fernández fue uno los funcionarios que junto a Osinfor y Aduanas montó una serie de operativos contra la tala ilegal. PODER le solicitó una entrevista para conocer su plan de trabajo en materia de minería ilegal, pero la misma no fue confirmada al cierre de este informe.

Otros delitos

A la fecha son US$11,197 millones los identificados por la UIF como provenientes de actividades ilícitas, cifra detectada a partir del 2007 en un total de 704 Informes de Inteligencia Financiera. Además del narcotráfico y la minería ilegal, la suma incluye dinero proveniente de delitos como corrupción de funcionarios, estafa, proxenetismo y trata de personas. 

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