Foto: AP Photo/John Locher

La deuda de estudiantes en Estados Unidos, que asciende a 1.3 billones de dólares y afecta a 40 millones de personas, empieza a filtrarse en las promesas de las campañas electorales. El sector más afectado por estas deudas representa casi una cuarta parte de la población con edad de votar, un sector que en gran medida se ausentó de las elecciones a mitad del mandato.


Los demócratas en el Congreso apuntan a que la campaña de Hillary Clinton agregue a sus propuestas la educación superior pública libre de deudas por cuatro años.


Los republicanos no han presentado ningún posición específica sobre el tema, pero el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, y el exgobernador de Florida, Jeb Bush, han enmarcado la cuestión como una “barrera para la movilidad económica” en discursos recientes. Y debido a que representa un mayor gasto público, los republicanos prefieren evitar el tema por ahora.  


Según cifras de representantes del Center for American Progress, son más de 40 millones de estadounidenses que tienen una deuda de estudiantes. Una deuda que ocasiona un “múltiple impacto generacional”.


Los últimos datos de la Reserva Federal de Nueva York demuestran que el 65% de los préstamos estudiantiles están en manos de personas menores de 39 años, mientras que las personas entre los 40 y 59 años asumen el otro 30%.


Un estudio de la Universidad de Harvard encontró que el 57% de las personas menores de 30 años considera que las deudas estudiantiles son un problema importante para los jóvenes.


El encuestador demócrata Geoff Garin, quien trabajó en la campaña de Clinton de 2008, dijo que “la deuda es a menudo el hecho económico que define a la vida de los jóvenes." Otros analistas también han calificado este debate como “un retorno a la promesa de la educación superior como un bien público."