Foto: Adam Smith & Song Ting

Cinco años después de que el primer edificio se terminó de construir en la Tianjin, al noreste de China, la ciudad continúa estando casi desierta. La explosión de la burbuja inmobiliaria en la que vivía el país ha generado cerca de diez “ciudades fantasmas”.  


Rascacielos a medio construir, edificios vacíos y calles bloqueadas, es lo que queda en diversas zonas del país. A las preocupaciones que esto genera se añade el lento crecimiento económico del país, el giro hacia servicios de las industrias tradicionales y la depresión de la industria del carbón.


Algunas de las zonas más afectadas en este sentido son Mongolia Interior, Shanxi y provincias como Heilongjiang y Liaoning. Pero después de un paquete de estímulos de 4 billones de yuanes en 2008 al sector, los impagos de la empresa estatal y una empresa constructora han demostrado que incluso en las ciudades más grandes las empresas se han vuelto vulnerables.


"El mercado inmobiliario está experimentando un gran bajón tras la sobre-expansión de años anteriores", dijo Zhang de China Investment Securities. Eso ha contribuido a la crisis de financiación en la Ciudad de Ordos Huayan, que se enfrenta a una alta probabilidad de impago de sus deudas que vencen este año, dijo Zhang.


Las empresas con sede en Ordos han intensificado los esfuerzos para aumentar el capital en el mercado de la deuda antes de que deban pagar un récord de 16,7 mil millones de yuanes de bonos el próximo año. Los inversores en bonos han exigido primas más altas para mantener las notas de la ciudad.


Incluso las empresas con el respaldo del gobierno han tropezado. China, Lianhe Credit Rating Co. el 30 de diciembre bajó su pronóstico de Infraestructuras Erdos City Construction Investment Co. de estable a negativa.