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"Fue un debate constructivo muy amable" dijo Angela Merkel después de la reunión en la que, por el contrario, junto con el presidente francés Francois Hollande, tuvieron que exigir al primer ministro griego Alexis Tsipras información sobre las reformas que emprenderá para asegurar que los 7,2 millones de ayuda al país se puedan liberar.


Grecia, que tiene que demostrar -particularmente con medidas de austeridad- que puede continuar siendo acreedor de instituciones como la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, ha señalado que la solución llegará “pronto”. "Soy optimista que pronto podamos llegar a una solución sostenible y viable sin los errores del pasado para que Grecia vuelva al crecimiento”, dijo Tsipras.


Sin embargo, según El País, el portavoz de Syriza ha asegurado que las negociaciones están llegando a un “punto crítico”. Y, por otro lado, el ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, ha asegurado que la prioridad, antes que devolver el dinero al Fondo, son los sueldos públicos y las pensiones del país.


Hollande, tras las conversaciones en medio de una cumbre de la Unión Europea en Letonia, dijo que necesitan un acuerdo muy completo para asegurar y facilitar la continuidad de las negociaciones. Sin un acuerdo, Grecia corre el riesgo de un default que pondría en cuestión su futuro en la región del euro.