El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha tomado control de más del 50% del territorio sirio, tras apoderarse de la mayor parte del desierto central del país, donde se ubica la ciudad monumental de Palmira, informaron hoy activistas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos precisó que los radicales dominan ya 95.000 kilómetros cuadrados de Siria y están presentes en nueve provincias: Homs, Al Raqa, Deir al Zur, Al Hasaka, Hama, Alepo, Damasco, Rif Damasco y Sueida.

Los extremistas se extienden de este a oeste por una área que va desde el sur del monte Abdelaziz y el pueblo de Al Hul, en Al Hasaka (noreste), hasta la periferia de Marea, en Alepo (noroeste), pasando por casi toda Deir al Zur y Al Raqa (noreste) y el desierto central sirio.

Hacia el sur, los yihadistas controlan zonas al este de Damasco, así como partes del campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk y del distrito de Hayar al Asuad, al sur de la capital, y puntos del norte de Sueida (sur).

ZONA ESTRATÉGICA
"Esto es un desastre para todo el mundo, no solo para los sirios", lamentó el director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim. Y es que la ciudad histórica de Palmira posee ruinas incluidas en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Aun así, el responsable sirio destacó que "por fortuna", antes de la irrupción del EI en las ruinas, las autoridades consiguieron sacar un centenar de estatuas y las trasladaron a lugares seguros.

La toma de Palmira es un avance clave en la estrategia del EI para seguir ganando terreno y, además, pone en cuestionamiento la estrategia de Estados Unidos de combatir al grupo terrorista solo vía aérea.