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Mientras la mayoría de países en el mundo mantienen las brechas de desigualdad entre ricos y pobres, un grupo de países asiáticos empiezan a demostrar que es posible acortar esas diferencias.


En general, en Asia el coeficiente Gini (medida de la desigualdad) aumentó de 33,5 a 37,5 desde 1990, en particular en países de mayor desarrollo económico como China, India e Idonesia.


Pero otros, como Azerbaiyán, Camboya y Tailanda, empiezan a reducir los niveles entre el 20% inferior y el superior, según un informe de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico. El cambio es más notorio en Armenia, Kirguistán, Rusia y Uzbekistá, esto según informe de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico.


La industrialización, según analistas del Banco Asiático de Desarrollo, generó en estos años el crecimiento de la clase media más vinculada a este sector que ofrece más ingresos que los sectores agrícolas.