El presidente Barack Obama ha pedido al Congreso de Estados Unidos que acelere la aprobación del fast-tack para facilitar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). “El proyecto tiene herramientas constructivas para enfrentar prácticas cambiarias injustas y esta ley debería ser considerada y estar en mi oficina lo antes posible", dijo en un comunicado.


Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, advirtió que enmiendas como las que propone el senador republicano Rob Portman, que ha presentado provisiones contra la manipulación de divisas dirigidas a Japón, serán objeto de veto presidencial.

Earnest indicó que esos condicionantes al fast-track minan la independencia de la Reserva Federal (Fed) y no son necesarias, ya que Estados Unidos cuenta con otros canales, como el G-20 o el G-7, para exigir la no intervención en el valor de las divisas con vistas a mejorar la competitividad comercial.


El Senado se ha mostrado favorable de dar al presidente, Barack Obama, la autorización especial del fast-track, pero está considerando enmiendas.


Obama recordó que senadores republicanos y demócratas están trabajando en una legislación paralela que garantizaría instrumentos de cumplimiento de normas comerciales, entre ellas la manipulación de divisas. "La naturaleza del comercio global sigue evolucionando y, además de establecer sólidos estándares a través de nuevos tratados comerciales, esta Administración apoya que se creen nuevos instrumentos para equilibrar el terreno para los trabajadores, negocios y agricultores estadounidenses", dijo el mandatario.


En tanto, los senadores demócratas Elizabeth Warren y Joe Manchin propusieron una legislación que obligue a revelar a los ciudadanos todos los detalles del TPP antes de que se considere la ley del fast-track, algo a lo que la Casa Blanca se opone.