Cuando el primer ministro chino Li Peng visitó Nueva Delhi en 1991, la ocasión tenía un carácter trascendental para ambos países. Ambos eran gigantescos, en su mayoría rurales y se encontraban en vías desarrollo. Ambos estaban a la deriva y aislados: la India luchaba con las consecuencias del colapso de la Unión Soviética y China con las críticas a su historial en materia de derechos humanos.


Muchas cosas de los dos países eran prácticamente iguales en ese momento: su PBI per cápita estaba entre los más bajos del mundo, atraían una cantidad (casi inexistente) de inversión extranjera directa similar, e incluso sus niveles de servicios sanitarios era los mismos.


"China, aún condenada al ostracismo internacional debido a su historial de derechos humanos, y la India varada por un aislamiento económico impuesto a sí misma, luchan por encontrar nuevas asociaciones en un orden global emergente que a ninguna parece gustar mucho", escribía el New York Times en aquel momento.


Las cosas han cambiado sustancialmente entre esa visita y la llegada del primer ministro indio Narendra Modi a China esta semana. China se ha convertido en una potencia de manufacturas y exportaciones que está destinada a convertirse, tal vez este mismo año, en la mayor economía del mundo.


Al mismo tiempo, la India se ha convertido en un punto de acceso global a la tercerización; a pesar de que los beneficios del relativamente pequeño crecimiento de la industria han tenido un impacto mucho menor a largo plazo y la economía China ha dejado muy atrás a la India. Todo esto mientras ambos países se han convertido en los más poblados del mundo.


Pasemos revista entonces a como han cambiado las características de las dos naciones.


Cuando Li visitó la India en 1991, el PBI per cápita de los dos países era prácticamente igual. Aunque se dice que la economía de la India está creciendo más rápido que la de China en este momento, China ha superado a la India por décadas. El PBI per cápita de China en 2013 fue de US$6.807,4, casi seis veces el de la India. [1]


La inversión extranjera directa de China, que era exactamente igual a la de la India en 1991, la ha superado ampliamente en los últimos años. Esto se da, en parte, gracias a las políticas proteccionistas de la India, y un PBI per cápita más alto en China, que atrae a más empresas de bienes de consumo. [2]


Aunque ambos países eran economías esencialmente agrarias en los noventa, la industria en China siempre ha contribuido mucho a su PBI y eso no ha cambiado. La industria se considera aquí como minería, manufacturas, construcción, agua y gas. [3]


China, conocida por su economía orientada a la exportación, vio como la proporción del PBI aportado por exportaciones crecía sustancialmente a mediados del año 2000. Pero la India se ha puesto a la par en los últimos años, debido al rápido crecimiento de su sector de servicios impulsado por la tecnología de la información y los servicios financieros. [4]


Contribuyendo al boom de fabricación y exportación chino está la gran mejora en el transporte y la conectividad en el país. Esto se debe, en parte, a que el gasto de China en infraestructura es mucho más alto que el de la India. En promedio, China gastó el 8% de su PBI en el período de 1992 a 2011, mientras que la India sólo el 3,9%. [5]


Ya en 1991, la India y China contenían juntas la mitad de los niños desnutridos del mundo. Desde entonces, la desnutrición en ambos países ha disminuido, pero no al mismo ritmo. Las tasas de desnutrición infantil de la India son aproximadamente cinco veces superiores a las de China y todavía están entre las peores en el mundo.


Hace tres décadas, aproximadamente el mismo porcentaje de la población, tanto en la India y China carecía de acceso a lo que el Banco Mundial llama "instalaciones de saneamiento mejoradas" (léase inodoros, letrinas de compost o letrinas bien construidas). Pero también en este tema China ha mostrado una marcada mejora sobre la India. [6]


Un sector en el que ambos países han crecido igualmente rápido en la última década es el de las telecomunicaciones. Gracias a sus enormes poblaciones, China y la India son los dos principales países con usuarios de telefonía móvil en general. India superó brevemente a China en suscriptores móviles, aunque China ha tomado la delantera. [7]