En medio de lo complejas que fueron las últimas elecciones en el Reino Unido, un dato es particulamente resaltante: su parlamento es el que tiene más miembros gay, lesbianas y bisexuales que cualquier otro país del mundo.

Son 32 los legisladores abiertamente declarados como LGB (no LGBT, pues no hay ningún transexual, aunque sí hubo cuatro candidatos) de un total de 650. Esto es casi un 5% del parlamento, según el conteo hecho por la Universidad de Carolina del Norte.

De acuerdo a algunos estudios, esta sería casi la misma proporción de LGBT en la población total británica. Aunque, ciertamente, los estimados estadísticos en este tema siempre resultan inexactos por la cantidad de gays que no se reconocen como tal.

Pese a todo, el simple hecho de que exista una considerable cantidad de parlamentarios abiertamente LGBT habla de una actitud mucho más progresista, que coloca al Reino Unido por delante de países como Suecia, que cuenta con 12 parlamentarios gays (3,4% del total).

"Hace 30 años era imposible para un candidato ser abiertamente gay sin que tema ser satanizado por la prensa", señala a The Guardian Peter Tatchell, quien fuera candidato del Partido Laborista en 1983.

NO TODAS BUENAS NOTICIAS
De los 32 legisladores LGBT, 13 pertenecen al Partido Laborista y 12 al Partido Conservador. El líder de estos últimos, David Cameron, quien además será primer ministro por segunda vez consecutiva, fue quien impulsó la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en marzo de 2014, pese a la oposición de una facción importante de su partido.

Aun así, en la última se ganó varias críticas por designar como ministra de Igualdad a Caroline Dinenage, quien como parlamentaria votó contra las uniones gay al argumentar que el Estado "no tiene derecho" a redefinir el matrimonio.

Otro aspecto todavía por superar es que, a pesar de los avances respecto a la orientación sexual, aún no se alcanza la misma igualdad en términos de representación étnica y de género: de los 32 LGBT, todos son blancos y solo seis mujeres.