Christie's volvió a superar un nuevo récord en el mundo del arte al vender US$1.400 millones en solo tres días, con lo que se convirtió en la primera casa de subastas que supera y pulveriza la barrera de los US$1.000 millones semanales.

El logro se concretó ayer, principalmente gracias a la venta del pintura 'N° 10' del letón Mark Rothko, por US$81,9 millones. El cuadro, pintado en 1958 con la estética característica de división cromática y horizontal, se quedó a un pelo del récord personal del artista, que ostenta 'Orange, Red, Yellow', subastado en 2012 por casi US$87 millones.

Otro que consiguió su mejor venta fue el británico nacido en Berlín Lucian Freud, quien llegara a ser hace unos años el artista vivo más cotizado hasta que falleció en 2011.

Su obra 'Benefits supervisor resting' alcanzó los US$56,16 millones, cifra particularmente estratosférica teniendo en cuenta que la obra se realizó en 1994. La pintura se convirtió en la segunda obra más cara de la noche, en empate técnico con 'La Mona Lisa coloreada' de Warhol.

Pese a todo, en la demencial burbuja especulativa del mercado del arte, estos precios sonaron a poco dinero en comparación con los casi US$180 millones que hicieron plusmarquista absoluto a 'Las mujeres de Argel (versión O)', de Pablo Picasso, hace dos días en el mismo escenario de Christie's en Nueva York.

Las exorbitantes sumas se sumaron a los US$47,7 millones conseguidos por el 'Retrato de Henrietta Moraes', de Francis Bacon, los US$42,72 millones de un sin título de Cy Twombly, y los US$37,12 millones de 'The Field Next to the Other Road', de Jean-Michel Basquiat.