Dispensarios legales de marihuana como éste en Denver, Colorado tienen ahora un lugar seguro para guardar su capital. Foto: Randall Benton / Sacramento Bee / MCT vía Getty Images.

La división de crímenes financieros del Departamento del Tesoro está facilitando los depósitos de ingresos de la incipiente industria de la marihuana legal en los Estados Unidos; en el último recuento se calculó que esta produce $ 3 mil millones al año y casi todo en efectivo.

El gobierno quiere gravar los ingresos y mantenerlos alejados de la delincuencia organizada. Su respuesta son los bancos con registros y departamentos legales fuertes, que además ayudan a rastrear el dinero.


Los reguladores bancarios federales han guardado silencio sobre el tema, alimentando así la idea de que los bancos podrían ir en contra de las leyes federales de drogas si aceptan el dinero en efectivo. Lo que deja al sector bancario aturdido y confundido acerca de lo que debe hacer, mientras los vendedores de marihuana legal en 23 estados y el Distrito de Columbia se enfrentan a montañas de dinero en efectivo acumuladas en sus almacenes y bóvedas. "Más de 200 millones de estadounidenses viven en estados donde hay alguna forma de marihuana legal", dijo el Representante Earl Blumenauer, demócrata de Oregon, que está impulsando un proyecto de ley sobre los impuestos a la marihuana a Bloomberg Business. "Es un despropósito negarle a estas personas de negocios el acceso normal a los servicios bancarios".


Han pasado poco más de un año desde que la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), proveyera de instrucciones a los bancos sobre cómo podían aceptar dólares del negocio de la marihuana y aún así cumplir con la ley. Desde entonces, la industria ha ido en crecimiento. Esta obtenien financiación de los fondos de inversión de iconos de la marihuana como Willie Nelson y los herederos de Bob Marley están lanzando nuevos productos.


Sin embargo, aún son pocos los bancos que han abierto sus puertas; esto provocó que casi cien empresarios de la industria del cannabis acudan a Washington el mes pasado para presionar al Congreso para un acceso a la banca mayor. La presión no podía llegar lo suficientemente pronto. Con miles de millones en efectivo de las ventas legales de marihuana, galletas y dulces fuera del sistema bancario, el efectivo no puede ser controlado por los bancos para una posible actividad ilegal. Los funcionarios locales en las comunidades donde la marihuana es legal también están preocupados de que las grandes sumas de dinero en efectivo en almacenes, empresas y hogares podrían crear problemas de seguridad pública, que puede dar lugar a robos violentos.


Para minimizar estos riesgos, los funcionarios de la red recuerdan constantemente a los ejecutivos de la banca acerca de la directiva de la marihuana. Esta directiva de la FinCEN proporciona una solución de las leyes federales de drogas, lo que requiere a los bancos a presentar informes de cumplimiento, también conocidos como los informes de actividades sospechosas, o SAR, por cada cliente. En el SAR, los bancos deben categorizar esos negocios en una de tres categorías: los que están en buen estado, las que justifican una vigilancia más estrecha y las de los clientes cuyas cuentas los bancos han eliminado.


FinCEN ha dicho que no está alentando a los bancos a utilizar su directiva la marihuana, sino que simplemente trata de hacer que los bancos la tengan en cuenta por si les hace falta. "Nos dimos cuenta del potencial peligro público” de miles de millones fuera de la banca, dijo Steve Hudak, portavoz FinCEN. "Ejercitamos los límites de nuestra autoridad para hacer lo que pudimos hacer frente a los riesgos. No lo estamos defendiendo, ni tampoco desalentando a los bancos a asumir este negocio."


"Para los bancos, las consecuencias de hacerlo mal son bastante serias", dice William Baude, profesor asistente en la Universidad de Chicago Law School. "Y todo esto ocurre porque hay una falta de autoridad legal y la orientación de los reguladores". Los portavoces de la FDIC y la Reserva Federal se negaron a comentar sobre la situación regulatoria de la marihuana.


Mientras tanto, la industria del cannabis está mirando al Congreso en busca de respuestas. El representante Ed Perlmutter, demócrata de Colorado, presentó una legislación el mes pasado con 17 copatrocinadores que eliminaría los riesgos legales para bancos que presten servicios a la industria de la marihuana. Y este año varios senadores, incluyendo al republicano de Kentucky Rand Paul, introdujeron legislación que se ocupa del riesgo del procesamiento federal para los usuarios de marihuana medicinal en los estados que han despenalizado la droga. Esto serviría también para relajar reglamentos financieros, permitiendo a los bancos y cooperativas de crédito ofrecer servicios a la floreciente industria.


"Necesitamos una solución sostenible y completa para esta crisis", dijo Taylor West, director adjunto de la Asociación Nacional de la Industria de cannabis. Hasta que eso suceda, los montones de dinero en efectivo seguirán creciendo. Cuando las cuentas relacionadas con marihuana cerca de Oregon cierran, los bancos están obligados a entregar dinero en efectivo a sus clientes en camiones blindados, ya que es difícil encontrar otro banco para que acepte un cheque, afirma un anónimo familiarizado con el tema.


Es de vital importancia que estas empresas tengan acceso a los servicios bancarios como la libertada de emitir cheques, "en lugar de llevar bolsas de la compra llenos de billetes de $ 20", dice el congresista Blumenauer de Oregon. "Obligar a empresas legales a un régimen exclusivo de efectivo es, cortésmente, una locura.”