Grecia tuvo que echar mano del fondo de reservas del FMI para pagarle 750 millones de euros. Foto: EFE

La posibilidad de que Grecia abandone el euro ya no es algo que se pueda descartar. Ante esta eventualidad, los líderes europeos se han puesto manos a la obra y estudian la elaboración de planes de contingencia para un 'rescate' del país heleno si finalmente deja la Eurozona, informa Bloomberg. Un plan B que pasaría por aislar a la economía griega para evitar el contagio. Ayer se conoció que el país ha vuelto a la recesión: su economía se contrajo un 0.2% en el primer trimestre.


Aunque el gobierno de Tsipras asegura que no tiene intenciones de abandonar la moneda única ni de recibir ningún tipo de paquete de ayuda fuera del euro, los países miembros consideran mecanismos, tanto en materia política como económica, con el objetivo de proteger al resto del bloque comunitario.


En Alemania, los legisladores del partido Angela Merkel han comenzado a discutir abiertamente sobre una salida de Grecia. Muchos creen que su supervivencia fuera de la moneda única podría ser la mejor solución tanto para el país como para sus acreedores. ¿Y si la salida de Grecia del euro fuera buena para el país? "Es equivocado tratar de fingir que economías tan diferentes como la de Alemania y la de Grecia pueden sobrevivir con eficacia bajo el mismo paraguas monetario. Esto sólo va a provocar una muerte larga y dolorosa para la economía griega", estimó Richard Jeffrey, jefe de inversiones de Cazenove Capital.


Las cosas se complican para Grecia. El propio ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, admitió el lunes que su país se quedaría sin dinero en efectivo en un par de semanas si no reciben las ayudas. "Seré franco. La cuestión de la liquidez es un problema terriblemente urgente. Lo sabe todo el mundo. No nos escondamos y pretendamos lo contrario", dijo Varoufakis en rueda de prensa al término de la reunión del Eurogrupo. "Desde la perspectiva de los plazos a los que nos enfrentamos, estamos hablando del próximo par de semanas", señaló.


La situación de las entidades financieras griegas tampoco ayuda a un escenario mucho mejor. Precisamente ayer, el Banco Central Europeo tuvo que ampliar de nuevo la provisión urgente de liquidez para sus bancos en 1,100 millones de euros, hasta los 80,000 millones de euros. La entidad monetaria europea ha elevado la provisión urgente de liquidez a la banca helena en varias ocasiones en los últimos meses.


La huida del ahorro en el país es algo que se ha ido agravando en los últimos meses. Sólo en el mes de abril, la fuga de depósitos alcanzaron los 7,000 millones de euros. En marzo, los depósitos del sistema financiero cayeron a su nivel más bajo desde enero de 2005.


El tiempo corre en contra de Grecia y la búsqueda de efectivo cada vez es más complicada. El lunes pagó el nuevo tramo del préstamo al FMI por valor de 750 millones, y tuvo que echar mano del fondo de reservas del mismo organismo. Los países tienen dos cuentas en el FMI: una donde se depositan las cuotas anuales y otra de haberes que se puede utilizar en caso de emergencia. Lo único que hizo Grecia fue mover el saldo de una cuenta a otra dentro de la institución.