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Crecen las sospechas sobre la Fundación Clinton. Después de que su directora ejecutiva señalara que las cifras de financiación omitidas en las declaraciones de impuestos se podían encontrar en la web, reconoció finalmente que estas tampoco se encontraban disponibles ahí.


La cifra aún no revelada corresponde al total de subvenciones que recibió del gobierno durante los tres últimos años como secretaria de Estado durante cuatro años. Clinton, en 2009, antes de asumir el cargo, prometió poner énfasis en la transparencia de las organizaciones benéficas de su familia para evitar justamente las sospechas de conflictos de interés. Ahora, en medio de la campaña para ser la candidata demócrata, la presión aumenta.


En los formularios públicos del 2010 al 2012, la fundación de los Clinton no detalló la subvenciones del gobierno. Miembros de la organización ha aceptado que fue un error, pero se aseguró que toda la información se podía encontrar en línea, a través de un comunicado en la web. Ahí, incluso, decía: “La Fundación Clinton tiene un registro de transparencia mayor del que requieren las organizaciones benéficas estadounidenses”.


Cada año todas las obras de caridad en Estados Unidos tienen que dar cuenta por separado sobre la cantidad de financiación que reciben del gobierno nacional como extranjeros. En el caso de la Clinton Foundation, estos montos se encuentran mezclados con los aportes de organizaciones privadas. Los documentos presentados no hacen alusión directa a ningún ingreso por parte de entes gubernamentales


Mientras los críticos señalan que algo se esconde tras tecnicismos y la fundación señala que hará una investigación independiente para volver a presentar los informes, ya anunciaron otras medidas. Siempre aludiendo a su compromiso por mejorar vidas en todo el mundo, ya modificaron sus políticas de financiamiento para el periodo de campaña: divulgarán trimestralmente (ya no una vez al año) el estado de las donaciones y solo aceptarán las contribuciones de gobiernos extranjeros que ya se encuentran financiando distintos programas sobre el cambio climático, desarrollo económico, salud global, salud y bienestar, y género, las cinco ramas de la organización.