Foto: Reuters/Ahmed Jadallah

En la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC, por sus siglas en inglés) parece haber aparecido un nuevo y decisivo integrante después de que el ministro de Petróleo de Arabia Saudita, uno de los miembros más influyentes del grupo, señalara que el precio del petróleo es una tarea que "está en manos de Dios".  

"Nadie puede establecer el precio del petróleo. Eso depende de Alá", dijo Ali al-Naimi en una entrevista al canal estadounidense CNBC. Al-Naimi lleva diez años en el cargo y hasta hace poco también era miembro de la cúpula de Saudí Aramco, la petrolera estatal del país de Oriente Medio, en la cual se produce uno de cada ocho barriles de petróleo del mundo. Ha sido considerado como una de las personas más influyentes del mundo por la revista Time y por el ranking de Bloomberg. Su declaración, por ello, causó sorpresa.

El precio del crudo estuvo por encima de los 100 dólares por barril en los cinco años previos al segundo semestre de 2014, cuando cayó casi un 50%. A fines del año pasado, la OPEC decidió mantener la misma producción de 30 millones de barriles diarios, en buena medida ante la insistencia de Arabia Saudita a través de Al-Naimi. La oferta, por lo tanto, aumentó y los precios bajaron. Si Irán, ahora con sanciones políticas, comenzara a exportar nuevamente, los precios podrían bajar incluso 15 dólares más. El ministro saudí señaló que ese escenario no le preocupaba.

Sin embargo, algunas cifras de las últimas semanas señalan una leve recuperación y alivian las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente. Los números de West Texas subieron sobre los 60 dólares por barril, lo que no pasaba desde diciembre. Brent, por su parte, tiene un precio cercano a los 68 dólares por barril.