 El Banco Central Europeo (BCE) planea reforzar aún más sus pruebas de resistencia en todo el sector bancario, con el objetivo de preparar a las principales financieras de la Eurozona ante una eventual crisis.

Desde noviembre pasado, el BCE supervisa directa y totalmente a un bloque de 123 entidades financieras -las más grandes de la región-, mientras las más pequeñas continúan bajo el control de supervisoras nacionales. 

"Estas pruebas de resistencia serán parte de otras actividades de supervisión en el futuro, que van a tener que ocurrir sí o sí, de una forma u otra", explicó Jukka Vesala, director responsable de supervisión microprudencial del BCE.

El Banco Central sigue muy de cerca la viabilidad de los modelos de negocios y estrategias de los grandes bancos europeos, mediante constantes reuniones con altos ejecutivos y jefes de riesgo de estas financieras. La supervisión incluye, además, inspecciones regulares -muchas de ellas in situ- e investigaciones internas por parte de equipos multinacionales.

Según fuentes de Reuters, hace poco el BCE frenó un plan del Deutsche Bank, la financiera más grande de Alemania, para convertirse en un banco de inversión puro, al considerar que no resistiría una crisis severa. La medida llevó a la institución a optar por una reestructuación menos radical.