Casi 3700 migrantes ilegales fueron rescatados en el Mar Mediterráneo, cerca de las costas de Libia, entre el sábado y el domingo, en una de las más grandes operaciones de rescate de los últimos años.

El operativo se llevó a cabo con la participación de la Marina, la Policía y guardacostas de Italia, aunque también se contó con el apoyo de un barco francés. Fueron 13 embarcaciones las que trabajaron para recoger a los migrantes que se trasladaban en botes sobrecargados.

Los rescatados eran llevados a las costas italiana y algunos llegaron hasta la isla de Lampedusa. Las buenas condiciones del clima y del mar hacen prever que unas 200.000 personas llegarán ilegalmente a Italia este 2015, 30.000 más que el año pasado.

Se estima que los traficantes ganan unos US$90.000 por cada bote cargado de migrantes, la mayoría de ellos africanos y asiáticos, aunque en esta última operación aún no se determinan las nacionalidades de los involucrados.

Tras el naufragio en el Mediterráneo de abril, el más letal del que se tenga recuerdo en la zona por la muerte 900 personas, la Unión Europea decidió triplicar el presupuesto destinado a misiones de rescate.