"Grecia irá rodando de crisis en crisis durante los próximos meses", dice el Bank of America Merrill Lynch. Foto: AFP

"Grecia irá rodando de crisis en crisis durante los próximos meses", afirma un reciente análisis del Bank of America Merrill Lynch, titulado Grexhaustion (juego de palabras formado con el nombre del país y el término inglés que significa 'agotamiento') y que sirvió para que el banco organice una mesa redonda con especialistas de diversas instituciones para hablar sobre la crisis griega y la posibilidad de que ese país salga del euro.

Los analistas consideran que, en cualquier caso, no deberíamos hablar de un resultado de dos vías: salir, o mantenerse en la zona euro. Creen que podríamos hablar de un par de escenarios más que podrían entretenernos durante un par de meses más. 

Una solución a tiempo para la economía del país podría producirse a mediados de mayo o a finales de junio. Esta última fecha sería la que estarían manejando en la administración griega, aseguran en Merrill Lynch. Recuerdan que “siempre hay una fecha límite después de que se haya pasado la fecha límite”. En cualquier caso recuerdan que de esta situación, por el momento, ya hay una víctima, la economía griega. Y afirman que la economía se ha oscurecido mucho, aunque podría ir a peor.

Los analistas consideran que podríamos hablar de situaciones intermedias para si Grecia y los acreedores no llegan a un acuerdo. Los griegos podrían “usar parte del efectivo que tienen en caja del segundo rescate si deja de pagar al FMI.

1. Grecia podría pagar su deuda y financiar sus gastos a través de algún instrumento parecido a las letras de cambio. Según esta firma, a finales de mayo al país le será difícil pagar a sus funcionarios y hacer frente a sus gastos. El uso de letras podría ser una situación temporal que podría ser vista por algunos como el paso previo a la vuelta al dracma. Eso sí, “este escenario sería solo realista como algo temporal que mantendría funcionando el sistema mientras que continúan las negociaciones con la zona euro”.

2.  Grecia deja de pagar pero el BCE no suspende la línea de financiación ELA. Los analistas se preguntan si el dejar de pagar la deuda implicaría la suspensión del ELA, aunque creen que la autoridad monetaria europea tendría mucho que decir en este caso.

Los analistas de Barclays, por su parte, han acudido a la historia más reciente para preguntarse cómo los europeos podrían proteger sus arcas de una catástrofe como la salida de Grecia de una crisis.

Consideran que “parece poco probable que una salida de Grecia vaya a desencadenar un temor a una crisis financiera sistémica debido, entre otras cosas, a las fuertes provisiones de los bancos en estos momentos. Algunos de los sistemas europeos como el OMT podrían, además, ayudar a financiarlas.

En su opinión “la deuda periférica de mayor duración, el crédito bancario, las acciones de bancos europeos y el euro, serían la mejor forma de proteger la cartera europea contra el riesgo de contagio de una crisis provocada por la salida de Grecia del euro.

Para el Merrill Lynch, es importante distinguir entre el corto y el largo plazo. En el corto plazo, con un país con una fuerte devaluación de su moneda, una contracción del crédito y un ajuste fiscal, la economía griega sufriría una contracción de su PBI de magnitud sin precedentes, incluso para los estándares griegos. [Argentina se contrajo 11% en el año después de su default y la devaluación].  

En el largo plazo, añaden, una moneda más débil sería algo positivo para la economía sólo si Grecia implementa las reformas que el país no ha logrado poner en práctica para evitar la salida del euro. Un alto potencial de crecimiento fuera de la zona euro requiere una política monetaria estable y predecible, la mejora de la gestión fiscal y las reformas estructurales para mejorar el entorno empresarial y atraer inversiones en los sectores orientados a la exportación.  

"Si Grecia sale del euro y tiene una nueva moneda, ésta se devaluaría en un 50%", dicen los expertos del banco. Además, el Grexit (así se le conoce a la salida de Grecia) significaría el mayor recorte de los salarios y una caída del consumo, pues la mayoría de productos son importados y están en euros.  

Hoy, el FMI ha dicho que no contempla la salida de Grecia del euro, aunque analiza "diversos escenarios". En tanto, la agencia de calificación crediticia Moody's, que hoy bajó la nota de la deuda soberana griega, señaló que el impacto económico y financiero directo de una salida de Grecia de la eurozona sería pequeño, pero debilitaría la recuperación de la zona euro.

Por lo pronto, el primer ministro griego, Alexis Tsipras continúa optimista con las negociaciones. Ha dicho que si el Eurogrupo se mantiene intransigente y va contra lo que quiere el gobierno griego, éste tendrá que convocar a un referéndum para que los griegos decidan si se retiran del Euro o prefieren más ajuste. Por su parte, el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, ha afirmado que si Grecia se retira, la Unión Europea será la perjudicada.