El "juego de tronos" en Volkswagen terminó con la derrota de Ferdinand Piech, su presidente, quien renunció al cargo el sábado. Como señala Forbes, el ejecutivo habría sido "consumido por el fuego que el mismo inició". En las últimas semanas, se había iniciado una lucha entre Piech y el consejero delegado, Martin Winterkorn, uno de los más importantes ejecutivos de la marca. Se dijo que Piech no estaba de acuerdo con cómo estaba llevando Winterkorn el negocio pues no era lo suficientemente rentable y no había logrado revertir los resultados negativos de las operaciones en Estados Unidos. De otro lado, hay quienes señalan que se trataba de una lucha personal pues Piech estaba perdiendo protagonismo frente a quien sería su sucesor. 

Como señala Reuters, Ferdinand Piech era conocido por sacar del camino a quienes interferían con él. Sin embargo, su suerte sufrió un revés. El presidente de Volkswagen ya venía promoviendo la salida de Winterkorn, sin embargo, este fue respaldado el sábado por los votos de la junta directiva. "La confianza mutua que se necesita para una cooperación exitosa ya no existe", dijo el consejo supervisor de Volkswagen sobre la salida del Piech. 

Al parecer, el mercado y los inversionistas interpretaron de manera positiva la salida del presidente de Volkswagen, pues el precio de su acción se incrementó al conocerse la noticia. De acuerdo con Forbes, esto se debería a que la salida de Piech implica un enfoque en la rentabilidad y no en hacer crecer un imperio. Según Reuters, cerca del 80% de los inversores de VW espera que su valor de mercado suba tras la salida del presidente.

De acuerdo con un analista citado por el Wall Street Journal, Winterkorn se impuso en la votación del sábado por el respaldo de el sindicato, que tiene fuerte presencia en el directorio, y el Estado de Baja Sajonia (dueño del 20% de las acciones de Volkswagen). "Como resultado de esta lucha por el poder, Winkertorn debe ser más que nunca el hombre de los sindicatos", señaló.

Ferdinand Piech es considerado el cerebro tras la expansión global de Volkswagen. Estuvo durante dos décadas en su cargo. Conserva su asiento en el consejo de Porsche Automobile Holding SE, empresa que controla el 51% de Volkswagen.